Zapatero y el acoso y derribo a las libertades fundamentales

En un principio estuve tentado de titular el artículo "Zapatero el liberticida", pero por aquello de que la derecha de este país corrompe lo que toca, se me ocurrió un símil mejor, muy al estilo Orwell. Si en el mundo que Orwell describía en "1984" existía una ideología llamada Ingsoc, parece que Zapatero hace suyas las premisas de esa ideología, tal vez con la idea de llegar el Espsoc o Socialismo Español (de una forma similar a la que cantara Rafael: "a mi manera").

Ayer mismo se conocieron dos iniciativas por obra y gracia del gobierno de su majestad (Juan Carlos I, por supuesto).

Por un lado los imputados y condenados por agresiones a mujeres (la mal llamada violencia de género) podrán ser obligados por orden judicial a portar constantemente una pulsera con posicionador GPS, con lo que podrán estar permanentemente localizados y así poder constatarse que cumplen las pertinentes órdenes de alejamiento.

Esto, que a primera vista pudiera parecer buena idea en un principio (impedir agresiones y posibles muertes, y me vais a perdonar que omita el género, porque para mi es igual de grave una agresión o asesinato de un hombre o mujer) resulta que sienta un peligroso precedente, si es que acaso no es inconstitucional.

Partimos del hecho de que parece ser (aún no está confirmado) que podría ser obligatorio llevar estos dispositivos aún después de complirse totalmente la condena. Incluso aunque fuera falso, queda el segundo supuesto: un imputado es una persona con una acusación formal, pero con presunción de inocencia hasta el momento de la sentencia. Aunque hasta el propio gobierno lo diga (y claro, detrás toda la prensa), un agresor no es alguien con denuncias por agresión. Un agresor es un individuo condenado por agresiones. Mientras dure la instrucción y el juicio es un presunto agresor.

Y es que en nombre de la seguridad se empieza con estas iniciativas, y con el pretexto de la violencia y el terrorismo acabamos poniendo cámaras en todos los lugares y pulseras "para su seguridad", como decían las cámaras de videovigilancia del régimen fascista del comic "V de Vendetta" (también en Inglaterra como en 1984), y por supuesto interviniendo las comunicaciones y toda esa suerte de cosas comunes que se daban en su época en la Alemania NacionalSocialista.

Pero hablaba antes de dos hechos. El segundo es una hermosa proposición no de ley del Grupo Socialista del Congreso de los Diputados, muy acorde con el desconocimiento absoluto de las tecnologías de que hace gala el Ministro de Cultura Cesar Antonio Molina (el de "bajar películas de Internet "es igual que si vas a un comercio, la robas y te pita el detector").

Y es nuestros amigos del espsoc hicieron el día 31 de octubre una "Proposición no de Ley relativa a una estrategia para hacer frente a la «piratería» cultural en Internet". El debate sobre esta proposición no de ley se realizará esta semana en el Congreso, curiosamente coincidiendo, como informan en Hispalinux, con el FICOD (Feria Internacional de Contenidos Digitales), "donde se darán cita «la industria tecnológica» y «la industria de contenidos» para debatir sobre la propiedad intelectual". Como bien informan en Hispalinux, ahí se celebrará el verdadero debate, cuyas conclusiones se trasladarán luego al Congreso, con la salvedad de que en el FICOD no estamos representados los ciudadanos. Y luego vendrá el ataque contra el secreto de las comunicaciones, la libertad de expresión y demás, siempre en pro "de la seguridad" (en este caso la ausencia de piratería).

Por supuesto el espsoc (el PSOE si seguís perdidos) ignora que la propiedad intelectual es un robo, y no la mal llamada piratería. Porque a mi me enseñaron de pequeño, y un verdadero socialista debería saberlo mejor que nadie, que compartir es bueno. Y es que señor Molina, las ideas no son algo físico.

Y en este momento me doy el lujo de ceder la palabra a alguien con mucho más calado intelectual que yo:

Los propietarios usan palabras difamatorias como «piratería» y «robo», al igual que terminología experta como «propiedad intelectual» y «daño», para sugerir una cierta línea de pensamiento al público —una analogía simplona entre los programas y los objetos físicos.

Nuestras ideas e intuiciones acerca de la propiedad sobre los objetos materiales tratan acerca de si es justo privarle a alguien de un objeto. No se aplican directamente a hacer copias de algo. Pero los propietarios nos piden que apliquemos estas ideas de todas formas.

Los propietarios dicen que sufren un «daño» o «pérdida económica» cuando los usuarios copian programas por su cuenta. Pero copiar no tiene un efecto directo sobre el propietario, y no hace daño a nadie. El propietario sólo puede perder si la persona que hizo la copia hubiese pagado por otra del propietario en su lugar.

Un poco de reflexión muestra que la mayoría de esas personas no habrían comprado copias. Aun así los propietarios calculan sus «pérdidas» como si todos y cada uno hubiesen comprado una copia. Esto es una exageración —por decirlo de forma suave.

Richard M. Stallman
Por qué el software no debe tener propietarios

NOTA: La imágen a la que señala el Gran Her... Zapatero, es el logo utilizado para el Ingsoc en la película 1984 basada en la novela de Orwell.